La próxima frontera
A veces, mirando, buscando, experimentando, te encuentras con algo desconcertante, pero puede cambiar tu entendimiento de cómo funciona el mundo y especialmente el ser humano. Algo en lo que creías , algo que parece totalmente lógico; resulta que no siempre lo es, es la lógica humana y aunque sepamos que existe, la misma lógica humana nos hace subestimarla, cuando deberíamos tenerla presente SIEMPRE.
Para ilustrar el tema, tomemos el ejemplo de la diarrea en india. Todos sabemos cual es el problema en este caso, es el agua contaminada y produce muchas muertes.
En 1960 el índice de mortalidad infantil era del 24%, sí, por ciento, una barbaridad. Ahora, después de la solución parece algo muy sencillo, bastaba con dar agua limpia con sodio, potasio y glucosa a los niños enfermos de forma controlada. Desde entonces, se han fabricado millones de bolsas con la cantidad necesaria para una dosis infantil.
Este sencillo avance, quizás unos de los más efectivos del siglo pasado, permitió una asombrosa reducción del índice de mortalidad infantil al 6,5%, pero actualmente siguen muriendo más de 400.000 niños por diarrea, aunque la solución tecnológica ya existe.
Entonces ¿qué pasa? Rápidamente podemos pensar en posibles problemas, precio, disponibilidad, niños ya enfermos que hubieran muerto de todas maneras, y otros que se nos puedan ocurrir, pero todos están resueltos, precio bajo o cero, disponibilidad masiva, etc.
He aquí que surge este nuevo concepto desconcertante, si creamos el puente más largo del mundo, digamos 50 kilómetros, será inútil si le falta el último, y esto, aunque parezca asombroso, lo hacemos frecuentemente.
Cuantas veces nos pasa que invertimos mucha energía, tecnología, ciencia, trabajo duro, creatividad, ingenio, y sin embargo a veces nos volvemos locos con las pequeñas desviaciones.
Quizás, esto solo sucede en India, pues no, en Estados Unidos 25.000 personas al año pierden la vista por no llevar la ingesta de insulina controlada. Como este ejemplo hay muchos y si observamos a nuestro alrededor los podremos ver muy cerca.
El problema es nuestra mente, nuestra conducta y qué podemos hacer, cómo nos enfrentamos al último kilómetro.
Empecemos con la persuasión, demos datos, información sobre los beneficios, pero en la realidad las estadísticas demuestran que no es suficiente. Podemos innovar y crear nuevos productos que esperamos eliminen el último kilómetro, pero solo lo achicamos.
Tendemos a pensar que el problema lo solucionaremos con tecnología, y resulta que es un problema humano.
Para afrontar este reto necesitamos un esfuerzo multidisciplinario combinando:
- Psicologío
- Mercadotecnia
- Administración
- Arte
- … y otros
El 99% se puede resolver con tecnología pero el 1% puede tirar todo por la borda. No basta con invertir millones de millones en energías renovables, también debemos preocuparnos e invertir en la conducta renovable ¿cuál es nuestra conducta energética? debemos estudiarla científicamente.
Se abre ante nosotros una nueva frontera y debemos afrontar el último kilómetro como una nueva ciencia social que reconoce la complejidad de la mente humana, conocemos el problema intuitivamente, y todos luchamos contra el a diario, por eso hay que pasar al siguiente nivel.

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